Galería > Fauna y flora

Enséñele a sus hijos la enorme variedad de flora y fauna que se encontrará en la finca. Quede como un marqués dicendo el nombre de las flores e hierbajos, o señalando a que animal pertenecen las huellas que encontrará. Si lo dice con firmeza, nadie se dará cuenta que se lo ha inventado. Aquí le pongo algunas flores, setas y un par de bichejos a los que le hice unas fotos. No le pongo fotos de plantas medicinales, huellas, o aún mejor, de las nutrias, corzos, garzas, ciervos, meloncillos, ánades etc porque no las he hecho, amen que los bichejos no suelen dejarse fotografiar. Y ojo, no se le ocurra cortar el bambú, hacer fogatas o cualquier otra salvajada, que hay que respetar el medio ambiente, y observe que el polluelo de buho real de la foto que apareció un día en uno de los molinos -a pesar de lo orondo que se vé, se cayó del nido y apenas sabía volar-, lo tuvimos que entregar de inmediato a la Guardia Civil, so pena que nos fusilasen tras juicio sumarísimo, que con la ecología no se juega.

En Otoño, la finca y los alrededores se llenan de setas, pero no sea loco y no las coja al voleo si no es un entendido en la materia. Nuestro encargado conoce algunas, y siempre suele estar por las mañanas, por lo que le puede ayudar... pero aunque él todavía no se ha muerto, yo no me las como, por si acaso…

Y por cierto, si a principios de otoño escucha continuos y prolongados flatos y ruidos muy raros, no le eche la culpa al novio de la niña, que son los ciervos en la berrea. Queda muy fino y elegante si se lleva unos prismáticos, -y vamos, si encima se pone un sombrero con una plumita y un bastón, ya me dirá, si bien, no debe degustar un palillo de dientes o llevarlo tras la oreja si no quiere dar el cante-, pero la verdad es que se ven mucho mejor en la montaña a simple vista. Y no se preocupe ni se asuste si escucha a alguien hurgando por la noche cerca de la casa, sobre todo en verano. Son los ciervos.

NOTA IMPORTANTE: Aunque demás sabemos que a los niños de su cuñada le huelen horrorosamente los pies -a los suyos no, por supuesto-, si está en el Molino la Flor, no se le ocurra dejar los zapatos fuera para que se aireen. Hace ya algún tiempo hicieron eso unos visitantes, y se los encontraron a la mañana siguiente en el río haciendo una presa. Y oye, lo raro del caso, es, que yo sepa, que en España no hay castores que son lo que hacen presas, pero lo de los zapatos es totalmente cierto.

OTRA NOTA NO MENOS IMPORTANTE: La penúltima foto, la de los ciervos, no está hecha en la finca, sino en sus alrededores. La última, es uno de los famosos y tímidos gamusinus molinensis, vulgarmente conocidos como gamusinos de los molinos. Dígale a sus niños que para atraparlos se tienen que ir a algún lugar algo apartado con un ajo muy picadito -uno es suficiente- un saco grande -o una bolsa de tela en su defecto-, para meterlos, y una caja, con un palito y una cuerda larga. Que pongan el ajo picadito picadito debajo de la caja, y que le pongan el palito con la cuerda para que cuando se meta uno, tiren de la cuerda y atrapen al gamusino. No sea roña, y prométale que por cada gamusino que capturen, les dará 20 Euros, que es lo que al menos le van a dar por uno de ellos en cualquier tienda de animales, y si se ponen muy pesados, dígales que se pueden quedar uno como mascota, pero que ellos se tienen que encargar de picarles todos los días dos ajos. Dígales que para cazarlos tienen que quedarse muy callados en algún rincon del bosque con la caja y el ajo preparados, y todos los chavales tienen que murmurar a lo bajini un "mmmmmmmmmmmmmm", seguido y penetrante. Si no han cazado ninguno a los 15 minutos, tienen que repetir la operación, pero antes, ir a por otro ajo muy picadito, y esta vez, muy bajito tienen que decir ¡Colodrillosss, Colodrillossss!! otros 15 minutos y así hasta que llenen el saco. Que preparen la caja, el palito y la cuerda, y que ensallen como cazarlos, que no es fácil. Adviertales, que si por casualidad pica un Pitufo en vez de un gamusino, que no lo cojan, sino que lo dejen salirse solo, y que se vaya a esconderse. No sé si llegarán a capturar algún gamusino o algún Pitufo, pero le aseguro que podrá pasar unos momentos deliciosos tumbado tomandose cervecitas a mansalva sin escuchar el griterío de los chavales, o que cada 5 minutos, les exijan que crucen con ellos el puente colgante para darle de comer a los burritos...